jueves, 19 de febrero de 2009

El carro de los Diablos Rojos

El Manchester United recibió anoche al Fulham en el primero de los tres partidos que deberá afrontar en una semana de máxima exigencia. El encuentro ante los cottagers era un duelo que tenían pendiente desde las primeras jornadas de la competición inglesa, debido a los extraordinarios compromisos que está teniendo esta temporada el conjunto red. El resultado fue un claro 3-0. El sábado, de nuevo en Old Trafford, recibirán al Blackburn Rovers, mientras que el martes llegará el plato fuerte con el enfrentamiento de Copa de Europa ante el Inter de Jose Mourinho. La Premier se empezó a sentenciar ayer; ahora es el turno de confimarla y tocar, para luego hundir, a los milaneses en el duelo estrella de los octavos de la Champions.

El Trafford, ayer miércoles, se volvió a vestir con sus mejores galas, aunque nunca imaginó un baile tan simétrico, tan armonioso, tan irrefrenable. Paul Scholes fue el protagonista, el rey de la noche, llenó la pista como sólo él sabe hacer; realizando pases de treinta metros de lado a lado, participando en combinaciones precisas al borde del área, trazando unas líneas que encierran al rival, que lo asfixia, que lo enloquece porque no sabe a dónde irá a parar el próximo toque sutil del genio de Salford. Y todo en silencio. Silent Hero. Así vive el mejor Manchester United, así mueren todos sus rivales. Lo preocupante, no para el Manchester, es que sus contrarios empiezan a rendirse antes de empezar. El técnico del Fulham, Roy Hodgson, hablaba antes del partido de la imposibilidad de vencer al United. ‘En fútbol, a veces, existen los milagros’. Cuestión divina. No es para menos, en Inglaterra el United ha recibido este sobrenombre: ‘The Juggernaut keeps rolling on’. El carro imparable de los dioses, que sólo puede dirigir Sir Alex y el destino. Juggernaut es una anglificación de uno de los nombres de un dios hindú. Significa ‘fuerza irrefrenable que en su avance aplasta o destruye todo lo que se interponga en su camino’. Es difícil encontrar unas palabras que definan mejor lo que es a día de hoy este equipo. Desde el 8 de noviembre no pierde, desde ese mismo día, nadie en liga inglesa le ha hecho un gol. Queda muy lejos ese tanto de Nasri, esos puntos de desventaja respecto a Liverpool y Chelsea. Hoy, el bueno de Edwin lleva más de mil trescientos minutos imbatido, y ya son cinco los puntos que separan a United y Liverpool y diez los que hay entre el líder y Chelsea. Divinidad. Éste es un carro imparable, inalcanzable, tirado por once hombres y al cual se arrojan otros once enfrentamiento tras enfrentamiento, esperando que se les perdone la vida, aunque casi nunca ocurra. Fe. Eso es lo que queda cuando hay una fuerza tan superior delante, que la muerte sea suave, por la mínima. Miedo. Que ocurra lo que sea menos que salga la verdadera vena Red Devil y la palabra piedad sea eliminada del diccionario mancunian.



Con todo, este partido nos dejó otras conclusiones. Sir Alex, probablemente, ha construido el mejor Manchester United de la historia y lo ha hecho con la base del equipo que le dio la segunda Copa de Europa al club. Gary Neville sigue siendo un lateral cumplidor y un líder dentro y fuera del campo; Scholes nos suele hacer olvidar su edad, demostrando que la calidad no entiende de años; Giggs, lo mismo. Cuando su velocidad ha bajado, Ferguson lo ha puesto en el centro y el galés sigue siendo un jugador estratosférico. Los Fergie Boys siguen ahí, más de diez años después de abrazar la gloria, ahora con Cristiano Ronaldo, Berbatov o Vidic, pero continúan siendo los que tienen mayor capacidad de emocionar al Teatro de los Sueños. Hoy, a las órdenes del Sir, una vez más, forman el mejor equipo del mundo. Por si fuera poco, ayer regresó Wayne Rooney, el cual, tardó menos de dos minutos en anotar un gol. Y como me refería anteriormente, Van der Sar sigue haciendo historia. Cierto que la solidez defensiva alcanzada es tremenda, pero él será quien pase a la historia. Nadie confiaba en él, excepto Ferguson. Siempre él. Hoy está a un partido de superar el record europeo de imbatibilidad. Cuando todo es tan perfecto, cuando las cosas marchan tan bien, lo normal es temblar, que el miedo se funda con la confianza y que la caída esté más próxima que nuevas ascensiones. Cierto. Pero conviene no olvidar que este United ha traspasado el grado humano. ¿Temen? Juggernaut no lo hizo nunca. Ahora menos, los que tiran de él son los Red Devils.

3 comentarios:

Eugenio Marín dijo...

Este artículo se ha dado gracias a un colega mancunian de GV. Sin él, no hubiera conocido la existencia de la leyenda de Juggernaut y no hubiera tenido la idea de este artículo, y he de decir, que varias frases son suyas, incluido el título.

Felipe S. Mateos dijo...

El carro de los reds devils ha frenado su marcha imparable... El eldivandelfutbol.blogspot.com ya lo comentamos el sábado pasado. Un saludo

Gamy Teo dijo...

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